19/08/2005
¡Otra vez F1...!
¡Waaaaa…! ¡Casi se me pasa! Este fin de semana se corre el GP de Turquía. ^__^ Ya estaba extrañando las carreras.
Aprovecho la ocasión para declararme acérrima enemiga de Fernando Alonso… aunque no sé realmente por qué. De todos modos lo agrego a la lista de indeseables encabezando la lista y seguido de cerca por David Coulthard, Eddie Irvine, Gastón Mazzacane, Tortuga Tuero (o el rey de las colas), Jacques Villeneuve y Tarso Marques (a este último, ni idea tengo de porqué lo odio tanto, pero, en fin…). Con respecto a Montoya… ya no lo odio como antes…
¡Este año tiene que ser el año de Kimi Raikkonen, si señor!
Y ya que estamos: ¡Animos para el chiquitín Takuma Sato!... ¿por qué no?
Ana.
20:27 Permalink | Comentarios (0) | Email esto
Vita in ordine... o in disordine
Ajajaja… no sé cómo sentirme… Tengo un trabajo que está bueno, que me gusta, en dónde me toca pasar horas y horas en compañía de gente que no pelea, que no molesta, que no compite entre sí sino que tira toda para el mismo lado… pero por el que me pagan muy mal. T_T
No me importa, afortunadamente puedo decir que no me hace verdadera falta, y mientras siga habiendo allí algo que aprender… no me pienso quejar ni por asomo.
Por otro lado, estoy peleada a muerte con la facultad y con todos esos profesores que me hacen perder el tiempo esperando la carroza. Una clase que se supone debe comenzar a las 18:00, me obliga a llegar por lo menos a las 17:30 para conquistar un asiento en la primera o segunda fila del salón —si me quedo más atrás, entre mi escaso metro sesenta y las moles que son mis compañeritos de clase, me quedo sin poder ver el pizarrón—, y luego el profesor llega muy pancho a eso de las 18:15, para recién dar inicio a la clase diez o quince minutos después. Luego, una hora y media después, nos “otorga” un receso, que se supone no debe extenderse por más de diez minutos y que siempre acaba durando entre veinte minutos y media hora; luego, otros diez o quince minutos más hasta volver a ordenarnos y retomar la “función”, y finalmente, como hemos perdido tanto tiempo, en vez de acabar a las 22:00, como se espera, salimos siempre después de las diez y media.
Y ese es otro punto que me hace sentir vieja… O será nomás que detesto que los demás decidan qué tengo que hacer con mi tiempo libre. Algunos cuando lo digo quieren matarme, pero la verdad es que prefiero infinitamente soportar cuatro horas de clase de corrido, y no andar “boludeando” por ahí de a ratitos. Y no, no me divierte eso de desconectarme a cada rato; no cuando últimamente me cuesta tanto concentrarme en cualquier cosa.
Tengo la cabeza volando por quién sabe dónde, haciendo planes… El otro día se me ocurrió que estaría bárbaro aprender a maniobrar una jumbo-excavadora… No me sorprende que me miren raro, porque saben que lo dije en serio, y que de alguna manera me las voy a arreglar para aprender eso, y unos cuántos despropósitos más, pero sí me pone a pensar, porque ¿de qué me serviría todo eso? Muy posiblemente, de nada. Sin embargo no quiero sentirme desilusionada, puesto que siempre puedo convertirme en una marginal y salir a vagar por el mundo, como toda una persona de esas que “saben mucho de todo y todo de nada”.
Hace dos semanas uno de los inquilinos de mis viejos rescindió contrato y desocupó uno de los departamentos. Como siempre me ocupé de pasar revista al inmueble… y resultó que me encontré con una tapa de luz quebrada, así que la quité para cambiarla y, ¡oh, qué vieron mis ojos? Unos lindos cables de tela más viejos Matusalén… Me pasé el resto de la tarde y la mañana siguiente quitándolos todos y reemplazándolos por nuevos… (No me pasó inadvertida la cara con que me miró mi papá, una mezcla entre “¿ya terminaste, tan rápido?” y “¿te sentís mal, te llevo al médico?”).
Sí, estoy mal. Y sé que no me conviene pregonar que la pasé de lo más bien, porque ya hago esas cosas sin pensar; escuchando música, tranquila, sin interrupciones… Por otro lado, mi trabajo nada tiene que ver con eso, sino con liquidar impuesto de todo tipo… y también me gusta… En fin, que si tuviera que dedicarme a hacer una única y específica tarea, me sentiría ahogada y mandaría todo al caño a las patadas limpias.
~ Otro tema ~
Acabo de leer “Matando enanos a garrotazos” (por segunda vez), de Alberto Laiseca. Me divirtió mucho esa lectura. Hay mucho del autor en las expresiones, en el cinismo. Y me pasó algo muy raro y muy lindo a la vez, mientras leía, casi podía verlo y oírlo a Don Alberto narrando él mismo las historias.
Eso sí, debo decir que algunos de los cuentos no son aptos para estómagos sensibles, ni para aquellos que se horrorizan con el humor negro.
Para el verano ya le reservé turno a “Los Soria” (y sí, admito que el estilo se me ha vuelto adicción).
Anoche comencé con “Remington Rand” (¡al fin!) de mi estimadísimo Lázaro Covadlo… Tengo un problema con este autor, y es que me gusta mucho, muchísimo, pero me cuesta horrores conseguir sus obras, puesto que no son lo suficientemente populares en Argentina. T_T Será que tendré que salir de pesquisa por el Parque Rivadavia, a ver si tengo más suerte con los libros usados.
Y en cuanto a la producción personal, ya casi acabo con el penúltimo capítulo de UDI, mal que me pese. —¿Se nota que duermo poco, poquísimo, últimamente?—. Me han dicho, que para lograr hacer cosas en la vida, hay que convertirse en un verdadero ladrón de tiempo; lamentablemente, yo apenas puedo robárselo al sueño… Y no es que me pese, ni me queje, pues se me ha vuelto inevitable, y he de admitir también, que disfruto cada minuto cien veces más que cuando estoy dormida…
Hace cosa de dos o tres noches, soñé que mantenía una larga y amistosa conversación con cierto personaje al que odio bien a conciencia; fue raro… y desagradable. Los buenos modales (irreprochables según toda persona de más de cincuenta años que se cruza por mi camino) que empleo en mi vida cotidiana con todo mundo, no pueden llegar a tales extremos, ¿o sí?
Cada vez resulta ser más cierto esto de que me desahogo por casi cualquier medio, menos con la palabra hablada, y me está empezando a preocupar el asunto, porque cuando uno se muestra tolerante, los desagradables no pierden oportunidad de aprovecharse de la aparente falta de carácter… ¿o será que en verdad me falta carácter para mandar al fin del mundo a unos cuantos indeseables…? Ya me habían dicho alguna vez que esquivo demasiado los enfrentamientos. Lo que pasa es que, en mi subconsciente, ir por la vida peleando se me hace de seres muy poco pensantes.
~ Otro tema ~
Toda una semana de marchas de protesta, piqueteros acampando en la Plaza de Mayo, mugre por todas partes, fogones improvisados en el césped, humores y hedores fétidos… calles cortadas, paros en los hospitales, caos vehicular… Por suerte no tuve que cruzar esa pobre plaza en toda la semana; ya con ver por televisión el estado en que se halla, me dan ganas de llorar.
Otro hecho indignante que vi por televisión: La resistencia de los colonos israelíes a dejar la Franja de Gaza. ¿Saben qué? Sí me dan pena todas esas personas que tienen que dejarlo todo, pero en el fondo comulgo con la causa palestina, si bien no justifico sus métodos. ¿Y quiénes son los responsables de la actual situación de los colonos israelíes? Pues el propio gobierno de Israel, así como también la comunidad internacional (de más estaría aclarar a qué sector hago referencia con la expresión comunidad internacional, ¿cierto?), que los alentaron a asentarse (por no decir usurpar) en un territorio que de antemano era sabido se trataba de una zona de conflicto.
Y ahora, aunque voy a generalizar, quiero aclarar que sólo se trata de un mero recurso de redacción, puesto que mantengo amistad con personas de muy variadas inclinaciones religiosas que no se incluyen en el siguiente “paquete”: ¿Por qué ciertas comunidades se aferran tanto a una imagen de víctimas? Y lo que es más importante, ¿porqué las alentamos? ¿Por qué, de un modo u otro, lo aceptamos? Yo me niego a aceptarlo. Los alemanes asesinaron a un montón de judíos, sí, ¿y qué? Los estadounidenses asesinaron a un montón de japoneses con dos bombas atómicas y nadie anda persiguiendo a sus criminales de guerra. ¿Y con los aborígenes americanos qué? ¿Porqué matar a un soldado británico, español, estadounidense, italiano, etc., etc., etc., constituye un episodio de puro horror, y bombardear —disque por un error de estrategia— a civiles iraquíes no debe dolerle a nadie? ¿Y qué carambas es eso del Eje del mal?
No me voy a sorprender cuando, un día cualquiera, me levante y lea por ahí que cierto país de Oriente saludó a nuestros vecinos del norte con una lluvia radioactiva o algo por el estilo. No señor, ni me voy a horrorizar. Porque, ¿de qué me valdría? En una de esas es lo que le anda haciendo falta al mundo, borrón y cuenta nueva, tal y como en el cuento ese del tipo que concluyó que para alcanzar la invisibilidad absoluta, era preciso invisibilizar al mundo entero… (Si no lo han leído, nomás me piden las señas ^_^).
Y ahora, como sé que me estoy yendo mucho por las ramas, mejor me despido.
Ana.
19:20 Permalink | Comentarios (0) | Email esto
20/07/2005
Vacaciones de invierno...
Qué cosas que tiene estas traducciones de novelitas… El otro día casi me muero de la risa con los nombres de algunos personajes, el protagonista se llamaba “Cullen”, y constantemente hacía referencia a una hermana suya llamada “Fallon”. ¿De dónde sacan esos nombres, eh? También me he encontrado con otros tantos protagonistas llamados Cul, Cag, Kin, King, Nicollo, Spyros, Nikos, Leo, etc., etc., etc. Y mejor no me meto con los apellidos, porque de verdad son un espanto.
¡Y yo que me consideraba malísima para ponerle nombres a los personajes de mis cuentos! Últimamente me han salido cosas bastante graciositas, y los nombres, la verdad, que ni pintados… dado el caso, claro está.
El taller se terminó hoy… Me siento bien por haber cumplido con todas las consignas, aunque con la última no estaba muy segura. Estuve matándome toda la semana para rendir examen parcial ayer en la tarde, y hasta esta mañana pude siquiera permitirme pensar en lo que iba a escribir… Ni yo me lo creo todavía, pero me acordé de una anécdota de cuando mi hermano y yo éramos chiquitos, y me salió, y lo más gratificante de todo, eso que me hace seguir intentándolo con este pasatiempo, es el efecto que causó mi relato entre los oyentes; me sentí realmente bien cuando los oí reír a todos al punto de contagiarme y tener que interrumpir la lectura un par de veces. Ah… ya me venía riendo sola cuando lo escribía… Estoy contenta ^___^
En fin, a pesar de que me ha faltado tiempo, me ha faltado inspiración, me ha faltado paz… otro punto que me hace sentir bien es que la cosa no se termina aquí, porque tengo posibilidades de seguir, si es que encuentro el tiempo… Pero eso no va a ser sino hasta fin de mes o hasta la segunda semana de agosto, puesto que en caso de haber salido bien parada de mi último examen en la facultad, me voy a tomar una par de semanas de vacaciones y supongo que me iré a la playa… Sí, aunque haga frío. Me gusta el mar cuando hace frío. Ya tengo que ir preparando la caña de pescar y el mediomundo… ^^
Se iniciaron las actividades plásticas en el curso de japonés; estamos haciendo caligrafía con pinceles (fude) y tinta china… La cosa es entretenida… lástima que me recuerde a las épocas en que tenía que llenar uno tras otro los cuadernos “Calitecno” en el colegio secundario. Créanlo o no, la cosa parece muy sencilla, y por eso mismo es que una lo va dejando para después, y cuando se avecina la fatídica fecha de entrega del susodicho cuadernito, llenar todos esos renglones sin hacer manchas con esas “benditas plumas Speedball” se torna una verdadera tortura.
Mi hermano se fue de vacaciones… a Mendoza… Snif… Lo envidio pero, aunque me invitó a ir, preferí quedarme… Es que vacaciones con él cerca, no son vacaciones. Ahora que se fue, todos en casa están más tranquilos, incluso más alegres. Y hablando de “casa”, todavía no hallo a dónde mudarme… Nada me convence… ¿Será que me quejo gratis de mis actuales vecinos? No sé. Y espero que no, por mi salud mental.
Ap… Ahora que me acuerdo… Hace cosa de un par de semanas me preguntaron si definitivamente iba a dejar de escribir “Un destino incierto”… La verdad es que en ningún momento pensé en dejarla inconclusa, estuve escribiendo otras cosas, y estuve pensando mucho en “Luce”, para UDI no he tenido tiempo, y para colmo sé que cuando retome lo que llevo escrito me voy a caer de espaldas por el espanto… Pero bueno, visto y considerando que todavía hay quien quiere leer el final de esa aberración, intentaré escribirlo en estas mini vacaciones de invierno. Eso sí, si lo que leen en la próxima actualización les resulta un tanto incompatible con lo anterior, en cuanto a las formas, por supuesto, me voy a poner realmente muy contenta, así que me lo hacen saber, o se joroban y se quedan sin leer el último chap. Y aclaro que no voy a actualizar sino hasta tener escrito el final. O sea, que cuando lo haga, será hasta el final sin interrupción, o no será nada. XP
Hoy no me voy a ensañar con las masas. Estoy de buen humor, y quiero que me dure. Así que hasta cuando sea, y ahí nos leemos.
Ana.
02:45 Permalink | Comentarios (0) | Email esto
06/07/2005
Lo que me obligan a ver y oír…
Y ya los colmos son tan pero tan frecuentes… Ya nada me sorprende.
Así que Domingo Cavallo será candidato a diputado de la Nación…
Ya no me contengo: Todo aquél que lo vote no merece vivir.
Y es que, ¡por Dios santísimo! ¿a la gente no le queda ya ni media neurona en su organismo? ¿Cómo es que personaje tan funesto como ese puede llegar a siquiera a ser candidato? ¿Cómo es que las masas —esas que se tachan de justicieras y etcéteras— no salen a perseguirlo? ¿Ninguno de estos paladines de última hora va a salir a marchar en repudio a semejante aberración?
Vean cómo es que resulta el funcionamiento de las cosas aquí… La verdad es que no tengo la menor idea. De verdad, no se me ocurre ninguna hipótesis… Y a pesar de que pareciera que me encanta quejarme por todo y criticarlo todo, lo cierto que es que dudo que llegara a preferir cualquier otro país para vivir, pero en momentos como este, cuando me entero de cosas que me asquean tanto, me entran ganas de prenderle fuego a todos y mandarme a mudar silbando bajito, con una reconfortante sensación de haber hacho la buena obra del día…
Ana.
16:44 Permalink | Comentarios (2) | Email esto
Oggi é…
¡Sí…! ¡Lo tengo! ^_^
Llevo horas y horas, interminables horas escuchando sin cesar “Time won’t wait”… Soy feliz… T_T Ya llevaba demasiado tiempo extrañando a Jamiroquai. Ahora resulta que estoy deseando como nunca que vuelvan a tocar en Buenos Aires… en fin… ojalá.
Ana.
16:37 Permalink | Comentarios (0) | Email esto

