17/10/2007

Más ansiedad

Esta vida caprichosa está llena de tropiezos… Casi ni me lo creo… Y qué difícil es querer… ni qué decir hacer… Mañana me toca un día memorable, en el que me lo juego todo por el todo. No quiero pensar mucho, porque ¿de qué me serviría? Mientras más planeo las cosas, peor me salen, lo sé por experiencia.

Son demasiados los cambios, y ando como ciega, dándole para adelante como si no me importara en lo más mínimo si me estoy yendo a pique, derechito al precipicio.

Sé que estas palabras no tienen mucho sentido, pero ¿nunca les pasó que prefieren no decir las cosas antes que sucedan, no sea que todo salga mal? Estas no son más que sensaciones que me llenan en estos momentos, puras abstracciones… pero es que el pensamiento en sí no es otra cosa que una mera abstracción…

Si las cosas salen medianamente bien, las buenas noticias llevarán “pelos y señales”, y fotos de todo lo que espero ver en los próximos meses.

Me han recriminado repetidas veces que este, mi pobre blog, está demasiado abandonado. Pues nada puedo hacer al respecto, al menos hasta que mi rutina dé por fin ese giro que espero con tanta ansia. Tal vez siga sin tener tiempo para nada, y sería hipócrita si dijera que no prefiero que sea así, pero la rutina será otra nueva, y yo seré una persona… un tanto renovada, o eso espero.

Mis ojos están pidiéndome sueño, mis músculos me piden descanso… Mi mente colapsará si no le quito pronto un poco de toda esta presión. Pero vamos, que este no es momento de aflojar.


~ Cambio de tema ~
~ Siguiendo con las impresiones de oficina ~

Hace algunas semanas, mis jefes se ausentaron por un período de tiempo considerable; se fueron de viaje a Italia… La verdad, justo a último momento me quedé bastante mal parada, por decirlo de alguna manera. Vero, que me ayudaba con el trabajo, renunció porque se va a vivir a Córdoba, y yo andaba con una gripe que no me dejaba vivir. Dicho sea de paso, estuve medio engripada por más de tres meses sin interrupción, que me dolía la garganta, que después me quedaba esa tos tan insistente, que después caminaba una cuadras en el frío y caía en cama con fiebre… En fin, que para colmo, mi jefe, al que aprecio bastante no sé porqué, andaba insoportable con las recomendaciones, y lo peor de todo era que me estaba dejando a cargo nada menos que de Silvia… que controlara las notas que hacía, “que no la dejara mandar ninguna nota, a nadie, sin antes haberla leído yo… entre otras cosas…

El caso es que finalmente las dos semanas y pico que duró su ausencia no tuvieron demasiadas complicaciones en lo que toca a gente llamando por teléfono para que les solucionemos sus crisis, pero lo que pudo ser un período distendido, no lo fue precisamente por la presencia de Silvia en la oficina.

Definitivamente, no se puede trabajar con alguien que no tiene ni pizca de iniciativa. Es imposible tener de colaborador a alguien que precisa ser manejado cual marioneta para hacer sus tareas, que se ofende si se le pide algo, que está todo el tiempo conectado al msn, que atiende mal a la gente por teléfono, que la mitad de las veces no toma los mensajes, que la otra mitad los toma mal y que nuca, jamás, a menos que se haya mandado una macana, transmite las novedades.

Me cuesta creerlo, pero en un momento dado, me sacó de mis casillas y le grité. Las caras de los presentes se llenaron de asombro por mi reacción… Yo misma, después de semanas sigo sorprendida… esos no son mis modos, esa no soy yo.

A fin de cuentas, al día de hoy, es casi como si no existiera… No me gusta la situación, la verdad sea dicha, tengo ganas de que se vaya.

Que me valgan las planificaciones, que de esa manera me reiré hasta que me duela el cuerpo entero… jejeje… Sé que soy mala, pero nunca desubicada, que este es mi espacio y aquí todo me está permitido, hasta esta especie de desahogo, porque detesto las discusiones y los episodios tensos. Ya es sabido que huyo de “casi” todo enfrentamiento, pero a que no sabían que me inclino por eso de guardar las apariencias?… No voy a justificarme, pero he de hacer una observación al respecto que, a mi modo de ver, marca una diferencia para nada despreciable: No es lo mismo mostrar algo que no se es, que no mostrar todo lo que se es… que, en mi caso, se traduce como una tendencia a moderar el temperamento y hacer cierta gala de los buenos modales que se me han enseñado.

Lo que pase por mi cabeza, será depurado antes de salir por mi boca y, aunque muchos no lo crean así, esa es una buena manera de llevarse bien con las personas, incluidas las difíciles, cuando se anda por la vida haciendo… algo así como relaciones públicas.

Lamentablemente, no logro evitar el ponerme algo cáustica cuando escribo notas… pero a mi jefe parece que le gustan bastante… O_o

…Y ya me fui por las ramas…

… ¿Y porqué no?...

Planes futuros: Conseguir una gata de tres colores, un Chow-Chow, un ciprés… tocar un panda rojo... ^_^''



Ana.

Comentarios

Estamos de acuerdo en que no se puede trabajar con alguien a quien le falta iniciativa. Yo no lo soporto.

En los planes futuros también podríamos estar de acuerdo, sobre todo en lo de la gata de tres colores y en chow-chow.

Anotado por: Boneca de gelo | 30/10/2007

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