29/05/2007
Frío con sol...
Quiero muchos días así. Tengo muchos buenos recuerdos de días así. Paseos, almuerzos con gente que me estimula… y con comida que disfruto… No sé si lo dije alguna vez, pero me encanta comer, es uno de los mayores placeres que tiene esta vida. Lamentablemente, vivo restringiendo estos placeres, de otro modo andaría por el mundo rodando… pero de cuando en cuando me descontrolo, y debo reconocer que lo paso de lo más bien.
Pero volviendo a lo de los días soleados y fríos y a los momentos memorables que traen aparejados para mí, el otro día me hicieron algunas observaciones que me dejaron bastante sorprendida, y es que nunca había pensado en ello, y si lo considero un momento con cierto detenimiento caigo en la cuenta de que es extrañamente cierto, si bien prefiero pensar que no se trata de otra cosa que una coincidencia, bastante peculiar, sí, pero coincidencia al fin y al cabo.
Lo primero es que, por más que busco y rebusco en m memoria, me cuesta horrores encontrar recuerdos de días nublados. Incluso los recuerdos más tristes de mi vida son de acontecimientos acaecidos en días soleados y frescos. Por supuesto no tomo en cuenta sino lo relevante, pero lo que dejo de lado es realmente poco en un sentido más bien comparativo.
Pero no fue eso lo que más llamó mi atención, sino un comentario que salió como si nada, así como si se tratara de algo sabido y recontrasabido por todo mundo que pulula a mi alrededor y que ha tenido la dudosa suerte de tomarme cierta simpatía.
La cuestión principal es que he caído en la cuenta de que hace mucho tiempo que no me enamoro. Eso es raro en mí, porque por lo general siempre hay alguien alrededor que me llama la atención particularmente, más allá de que “la cosa” llegue a funcionar o no. Cuando uno siente atracción, por lo que sea o por quien sea, suele tener más energías, una expectativa extraña; atraviesa un estado de inquietud, impaciencia y nerviosismo que hace que la sangre fluya mejor en las venas, que los días se perciban más cortos… Y eso es lo que no me pasa desde hace bastante.
En algún momento comenté un episodio que me había hecho sentir bastante fuera de lugar… Un par de días después hablamos y cuando la conversación se encaminó hacia aquél episodio le puse punto final al asunto y la cosa murió ahí, en mi completo e involuntario desapasionamiento. Luego, esta semana, una buena amiga mía me dijo que era sabido que no iba a funcionar, que porque “él” era diestro y a mí me gustaban zurdos…
Curioso, pero en mi vida había reparado en que nunca llegué más allá de las conversaciones tontas con alguien diestro. ¡Nunca se me ocurriría fijarme con qué mano escribe una persona para basar en eso si me gusta o me deja de gustar! En fin… sin palabras.
Y ahora, volviendo al frío… Me pasé el último fin de semana largo en cama con fiebre. Hoy me sentí un poco mejor, así que hice un amago de ir a trabajar, pero en cuanto me vieron la cara me mandaron a casa de nuevo. Qué bueno, porque el médico no opiaba que fuera necesario… así que me vino bien porque no tenía mucho para hacer.
Y hablando de cosas para hacer… Resulta que hay descontento en el trabajo por el pobre desempeño de una de mis compañeras a quien, según parece, estuvieron a punto de despedir a finales de abril. A todo esto, yo tengo más trabajo que nunca, y teniendo en cuenta que en general hay más trabajo que de costumbre, y que aparentemente se han hecho buenos comentarios acerca de mi desempeño cuando se trata de resolver problemas con gente de pocas pulgas, mis jefes decidieron liberarme un poco de las tareas administrativas para que haga más relaciones públicas, por decirlo de alguna manera, así que “me pusieron una ayudante”. Y no soy yo quien lo dice de esta manera, puesto que la semana pasada vino mi jefa y me preguntó: ¿Qué tal tu ayudante?
La verdad, me siento rara con la situación. La señora es de lo más educada, respetuosa y amable, y me da “cosita” tener que decirle lo que tiene que hacer, más que a estas alturas del mes no hay mucho en lo que me pueda colaborar, así que “se la presto” a Cris para que chusmee un rato con ella también =)
Pero en lo serio, lo cierto es que le estoy enseñando a llevar todas esas tareas endemoniadas porque no sé si voy a perdurar mucho más en este trabajo. Resulta que tengo un objetivo que ocupa un lugar en mi escala de prioridades bastante por encima de lo que significa el trabajo. Si alcanzo ese objetivo, impostergable objetivo puesto que he aprendido a lo largo de los años que cierto tipo de oportunidades no deben dejarse pasar nunca, ya veremos si la situación da para que me quede o me vaya definitivamente. Pero eso sí, en buenos términos, porque es lo que corresponde y amerita.
Ahora, cambiando de tema: Tengo nueva obsesión! Sí, qué bien! Me encanta encontrar en mi camino cosas así. Por suerte para mí, encontré un preciosa lista de libros de Luís Fernando Veríssimo para descargar en internet, todititos en su idioma original; así que me estoy empachando con sus cuentos y sus novelas, y siempre quiero más. Si tienen oportunidad, son muy recomendables “O opositor”, “Banquete com os deuses”, “O jardim do Diablo” y “O Clube dos Anjos”… Reconozco que todo cuanto he leído de este autor me ha gustado muchísimo, sí… tanto que me pregunto ¿cómo no lo descubrí antes?
“Lucídio não é um dos 117 nomes do Diabo, nem eu o conjurei de qualquer profundeza para nos castigar. Quando falei nele para o grupo pela primeira vez, alguém disse "Você está inventando!" Mas sou inocente, até onde um autor pode ser inocente. As histórias de mistério são sempre tediosas buscas de um culpado, quando está claro que O Encontro o culpado é sempre o mesmo. Não é preciso olhar a última página, leitor, o nome está na capa: é o autor. (...) Eu e Lucídio somos os únicos sobreviventes desta história, e se eu não o inventei, e como são poucas as probabilidades de ele ter me inventado, o claro culpado é ele, já que era o cozinheiro e todos morreram, de uma forma ou de outra, do que comeram. Se o inventei, a culpa é toda minha. Não posso nem alegar que, se Lucídio é inventado, toda a história é inventada, e portanto não há crimes nem culpados. Ficção não é atenuante. Imaginação não é desculpa. Todos nós matamos em pensamento mas só o autor, esse monstro, põe seus crimes no papel, e os publica. Se não matei meus nove confrades e irmãos em obsessão, sou culpado da ficção de tê-los matado.”
—Extracto de “O Clube dos Anjos”.—
~ Clases de idioma Japonés ~
Ahora, con profesor nuevo... y “staccabile” (de bolsillo). Es un señor pequeñito al que hay que ponerle el 900% de la atención que el cuerpo y la mente puedan brindar, porque habla todo mezclado y cuela razonamientos y comentarios en japonés a un ritmo que no estamos acostumbrados… Es exigente, pero también muy amigable y hasta cómico. El primer día nos pegó duro y cuando alguien no supo responder alguna pregunta, lo llamó “cerebro de tiburón”…
P: — ¿Responde… o cerebro de tiburón?
E: — Eh… Hum…
P: — No estudió. Cerebro de tiburón!... —Mira al resto de la clase y pregunta— ¿Cómo es cerebro de tiburón? —Nadie responde, entonces hace un gesto con el pulgar y el índice y sonríe— Chiquiiito…
Después de episodio semejante difícil sería que me creyeran que es un sensei adorable, pero es que lo es… aunque escribe horrible y cuesta lo indecible leer lo que escribe en el pizarrón.
~ Clases de idioma Chino ~
Insisto: Cada día me gusta más estudiar este idioma. Las clases son muy cómicas, sobre todo cuando no entendemos algo y el profesor parece estar al borde del pánico. A veces pienso que si él pronunciara el castellano un poco más claramente, entonces comprenderíamos los ejemplos con mayor rapidez… Pero aún así considero que las cosas están bien así como están, porque si no, no tendría ninguna gracia, es decir, si el profesor no fuera chino y pronunciara el castellano a la perfección, entonces nunca podríamos aprender a hablar chino correctamente, lo que es, desde el vamos, condenadamente difícil para todo aquel cuya lengua madre no sea el chino.
Por otro lado, hay un proyecto que me hace mucha ilusión con respecto a todo esto, del cual no diré más que eso, pero que me ha hecho ponerle más esfuerzo, lo que, modestia aparte, me ha granjeado repetidas felicitaciones por parte de mis profesores.
Ajajaja… hasta me aprendí una que otra canción… Altamente recomendable entrenar el oído con música, porque este idioma tiene muchos sonidos que se asemejan demasiado entre sí. Definitivamente.
Noche fría… por fin se me hizo la hora de tomar el remedio… y a la cama.
Saludos,
Ana.
03:30 Permalink | Comentarios (1) | Email esto


Comentarios
www.game-powers.com
PowerLeveling
Power Leveling
Power Levelings
Power Levels
warcraft power leveling
wow power leveling
cheap power leveling
www.gamepowerlevelings.com
PowerLeveling
Power Leveling
Power Levelings
Power Levels
warcraft power leveling
wow power leveling
cheap power leveling
gamepowers
Anotado por: powerlevelshoopping | 29/05/2007
Dejar un comentario