25/03/2007

Anécdota de Subte

 

«—Posiblemente hoy no vaya. Estoy harto del viajar apretujado en el subte. Y me revienta lo sucia que es la gente. El otro día viajaba temprano y el vagón estaba impecable de limpio; al rato se sube una vieja con la tarjeta del pasaje en la mano, la mira y la da vueltas un par de veces y al final la tira al suelo como si nada, la muy sucia. ¡Las estaciones están llenas de tachos para tirar la basura y la vieja esa se sube al vagón nada más para tirar su mugre! La miro con insistente cara de culo, ella me ignora hasta que ya no puede, y entonces miro el papel que tiró y la miro ella alternadamente. Entonces, parece que por fin se da cuenta y me hace “así” —se encoge de hombros—, como diciendo “lo tiré, sí, ¿y qué?” Y yo pienso: “vieja del orto”…Estaba sentada junto a la puerta, y yo me levanté para bajar antes que ella, entonces, como un regalo del cielo, me empezó a doler el estómago, y justo cuando el tren aminoraba la marcha, hice un poco de fuerza y me tiré un pedo justo al lado de la cara de la vieja, un pedo de amargo, que suerte que yo me bajaba porque si no, me suicido… Le alcancé a ver la cara de asco que ponía, toda fruncida, y cómo se apartaba como en cámara lenta, sin decir nada… Me reí de eso por el resto de mañana…»


Este JC, debe ser el enemigo N°1 de las “viejas”… Miren con qué clase de gente me relaciono… demasiado buena soy. Ja ja ja ja ja…!


Ana.

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