29/07/2006

En blanco...

 

No es otra cosa que un sentimiento extraño, que apenas si llega a ser sentimiento… es más bien una sensación, un estado de ánimo. Es una alegría superflua, sin sentido, sin razón. Es una zoncera, lisa y llana, es una sonrisa tonta, un nerviosismo cuasi epiléptico. Es excitación, es risa, son comentarios mordaces, pero sin mala intención.


Es agradable, pero tonto, y me doy cuenta, porque el ser humano puede comportarse como tonto aún sin serlo… ¿o será más bien al revés?


Que la avenida estaba blanca, completamente blanca… Y que me importó un comino todo lo que no fuera parte de ese blanco peculiar, brumoso, novedoso.


Que hoy reí y no me imagino por qué. Que hace frío y quiero sentirlo calándome los huesos hasta que la sonrisa se me congele en el rostro, porque el aire huele rico en días como el de hoy, porque esa luz extraña lo cubrió todo y bajo su influjo vi los colores más bonitos que nunca. Porque el viento hizo volar todo por los aires y porque estaba dentro del cuadro sana y salva, sintiendo sólo aquello que deseaba sentir y nada más; magnánima por apenas una fracción de segundo, dueña absoluta del todo, de ese momento, de esa visión.


Después me preguntaré si valió la pena haber conocido la sensación… Después, no ahora.

 

Ana.

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