09/11/2005
Naderías...
¡Ah…! El amor… siempre tan inoportuno…
¿Por qué cuando una sabe de antemano que algo no va a ir bien, de alguna manera el subconsciente se las apaña para que siga adelante como caballo con anteojeras?
Hay opciones en la vida… a veces son pocas, pero que hay, hay, ¿cierto?
Yo sé que me estoy equivocando feo en algo, y sin embargo me comprometo en cosas que sé que no voy cumplir, y no porque no pueda, sino porque me sé incapaz de ceder.
“Sí, voy a ir, no te hagás problema…”
“Yo te llamo…” (Esta es la frase me caracteriza).
Y después, el mar de excusas… Y hay veces en que la sinceridad no es muy conveniente que digamos, y se miente piadosamente, si bien no me queda muy claro con quién se es piadoso realmente… O si sencillamente se es egoísta.
¿Y qué es lo peor de todo? Que es cierto eso de que el pecador tiende a pensar en los demás como en seres de su misma condición, y entonces un defraudador de la confianza que teme con horror ser defraudado, se vuelve cínico y en cierta medida hasta antisocial. Se encierra en sí mismo y hace buenas migas con el egoísmo, engañándose a sí mismo, justificándose, volviéndose casi incondicional —casi— de aquellos que a ciencia cierta sabe que no le van a dejar solo ni en la peor de las circunstancias.
Ah… sé que lo voy a estropear todo, y no sé cómo detenerme, cómo hacerme recapacitar. Sé que hoy mismo voy a inventarme una excusa, y sé que me lo van a dejar pasar, y sé que mañana “el truco” me va a resultar de nuevo, y que voy a seguir así hasta que ya no resulte… ¿Sería mucho pedir que me reprendieran desde un comienzo? ¿Que no me perdonaran esta primera vez y me pusieran en mi lugar? De vez en cuando, a todos nos viene bien que nos llamen la atención.
Ana.
21:16 Permalink | Comentarios (1) | Email esto
06/11/2005
Tanto tiempo...
Hacía tiempo que no pasaba por mi propio blog… ups… Eso estuvo feo, y es que casi ni me di cuenta, tal vez porque me pasaron un montón de cosas en los últimos dos meses…
Para empezar, falleció mi abuela, y después de eso, por un tiempo considerable, no tuve ganas de hacer absolutamente nada. Ya pasaron más de dos meses desde que pasó todo eso y todavía me duele como si hubiera sido ayer… Si de recordarlo nomás se me llenan los ojos de lágrimas, y es que soy una llorona, no lo puedo evitar; pero de algún modo tengo que desahogarme, ¿cierto?, de otro modo explotaría… Yo quería mucho a mi abuela, casi tanto como a mi mamá, y conversaba mucho con ella, ¿saben? Para mí, pasar tiempo con ella era un placer, nos reíamos del mundo y criticábamos a la gente con tanta ironía que me río y lloro al mismo tiempo de recordarlo tan sólo. Además, nos complementábamos: A mí me encantaba leerle, y a ella le gustaba escucharme… La extraño… la voy a extrañar mucho, pero mucho tiempo… toda mi vida.
En fin, que todo se me fue un poco al tacho, porque el mundo sigue girando y jamás espera a nadie, así que, como quien dice, me perdí un par de bondis y llegué tarde a varias “citas” importantes, ¿se entiende? Si no, no importa.
Por estos días ando en miras de reencaminar mi rutina, tengo nuevo trabajo, sigo buscando departamento, sigo con las clases de japonés, que dicho sea de paso están adquiriendo un ritmo bastante acelerado, y en cuanto a la facultad… bueno, sin lugar a dudas mi desempeño en la facultad fue lo que más se resintió con mi estado de ánimo lastimero. No me voy a rasgar las vestiduras por eso, en primer lugar porque no me serviría de nada, y en segundo porque, como sea, en la primera mitad del año aprobé algunas materias, de modo que el no aprobar una en el segundo cuatrimestre no me va a representar un retraso propiamente dicho, sino más bien una suerte de pérdida de lo que vanamente había pretendido adelantar.
En cuanto a mi nuevo trabajo, es algo que nunca esperé que se me presentaría: estoy redactando un manual práctico sobre el reciclado de inmuebles… ¿No es por demás conveniente? Bueno, a mí personalmente el tema me gusta, y aprendo mucho… Y por otro lado estoy escribiendo algo que, en primer lugar, recibe críticas constructivas todos los santos días (lo que agradezco desde el fondo de mi alma, ya que de otro modo me descarriaría), y en segundo, sé que se va a publicar.
De más está decir que me gusta mi trabajo, ¿no?
Lo único malo es que ando con muy poco tiempo, mucho menos que el de costumbre. No he podido leer nada en el transcurso del último mes, y eso me hace sentir como si me faltara algo… como cuando queremos comer algo pero no logramos averiguar qué…
Estaba ojeando hace un momento el último post que había escrito, y me acordé de que al tipo ese que había andado quemando mueblerías lo detuvo la policía poco después. Resultó ser un chino que salía a pasear montado en su bicicleta llevando en el canastito un bidón con combustible. No duró mucho en escena… “una lástima”.
Y ya que estoy en esto… Marcial, muchas gracias por los links que me dejaste; me llamó mucho la atención el que consideraran a Covadló un monstruo… claro que no en todos los sentidos. Me dio “cosita” leer que la autora de ese post había tenido oportunidad de conocerlo personalmente… Yo apenas si consigo hacerme con sus novelas… ¡Buaaaa…!
Pero eso sí, aunque quien hizo esa crítica lo deteste como persona —por las razones que sean—, es casi inevitable acabar emitiendo un juicio favorable de su obra. Personalmente, aún no he leído nada de Covadló que no me haya gustado.
Es una pena que no pueda conseguir más novelas suyas… La última que leí fue “Remington Rand”, y hasta ahí llegó mi suerte. Estoy obsesionada con leer su “Bodrioteca”, pero no creo que lo logre, al menos en el corto plazo.
Por otro lado, ya por necesidad de hallar alternativas de prosa inteligente y sagaz, ya por seguir en el camino de autores que escapan a todos los estándares, andaba también con ganas de leer “Los Sorias” del SEÑOR Laiseca, pero andar corta de tiempo es hablar de impedimentos mayores para encarar semejante empresa, eso sin mencionar que me iba a doler un poco la economía hacerme con el volumen… pero hoy estoy con una sonrisa de oreja a oreja, porque fue uno de mis regalos de cumpleaños…! :D ¡¡¡Siiiiií, lo tengo!!! Y eso me deja a mitad de camino, porque ya le reservé completito el mes de enero.
Ooootro, tema:
O mejor no… El otro día estuvimos todos en casa, como hacía tiempo que no estábamos. La pasamos bien, en una de esas porque es cierto eso de que la familia se lleva y se comunica mejor cuando no se ve a diario… bah, no sé ni me interesa. El caso es que acabamos discutiendo todos —y aclaro que estuvimos “discutiendo” y no “peleando”— acerca de política y cosas así. A propósito de esta “bendita” Cumbre de las Américas… todo lo que tenía para decir lo dije entonces, así que, como ya me desahogué, no los voy a torturar aquí, ¿no?
Y menos mal que ya se terminó.
Ana.
02:22 Permalink | Comentarios (0) | Email esto

